La obra se encuentra relacionada con los bienes de Felipe V desde el inventario llevado a cabo en en el Palacio de La Granja en 1746. En la colección del Museo de Prado ingresará en 1816. Hasta 1925 en que Allende-Salazar lo identifica como el retrato del pintor Francisco Pacheco, la obra no había sido relacionada con el suegro del pintor. La hipótesis se basa en el parecido físico con el personaje que aparece arrodillado en el lienzo de la Adoración de los Magos.
Según la mayoría de los críticos la autoria de esta obra es absolutamente clara, datándose en 1618-1620. Velázquez retrata a su suegro como un hombre maduro, de traje negro y gorguera alechugada de lienzo. Otra representación realizada por el mismo Pacheco la encontramos en el banco del Museo de Bellas Artes sevillano, donde el autor del Arte de la Pintura es acompañado por su esposa María del Páramo.