La obra fue depositada en 1922 en el Museo de Arte de Cataluña por su propietario don Leopoldo Gil. Así, permanecería hasta que en 1944 el citado museo lo comprase a la viuda del coleccionista.
La obra se piensa que formó parte de un Apostolado al que también perteneció el Santo Tomás del Museo de Orleans. Estas piezas han sido relacionadas con las existentes en las dependencias de la celda prioral de La cartuja de Santa María de las Cuevas en Sevilla, donde las vio el viajero ilustrado don Antonio Ponz.
Sobre la fecha de ejecución Pantorba apunta el año de 1619, aunque para otros se debería atrasar al menos un par de años, pues presenta rasgos relacionables con la cabeza de apóstol de la colección de la condesa de Saltes.
El apóstol vestido con manto verde y túnica roja aparece sentado sosteniendo con su mano izquierda un libro que pudiera hacer referencia a sus epístolas. En el ángulo superior izquierdo una inscripción "S. PAULUS", lo identifica como tal ya que no aparece representado con sus atributos tradicionales.