Segun el investigador Bardi fue adquirido por el embajador inglés Frere en 1801, antes según Gudiol había pertenecido, como el de la Inmaculada Concepción con el que forma pareja, a don Manuel López Cepero. El lienzo de San Juan ingresó en la National Gallery en 1974.
La obra fue realizado para el Carmen Calzado de Sevilla con el que debió tener relación a través de Francisco Pacheco. En la imagen de San Juan es evidente el acercamiento de Velázquez al natural. Los acusados rasgos del modelo, en el que algunos han querido ver un retrato del artista de juventud, ponen de manifiesto el deseo del pintor por recuperar los modelos naturales huyendo del excesivo idealismo de la pintura sevillana de finales del siglo XVI.
Como dice Brown, en esta obra, pese al gran realismo con el que está pintada se observa uno de los recursos más habituales de la pintura del siglo de oro español, la adecuación a modelos conocidos a través de estampas. En el caso del lienzo de San Juan Evangelista, Velázquez siguió el grabado flamenco realizado por Jan Sadeler aunque no se privaría de realizar algunos cambios. Tan sólo la visión celestial no es modificada, quedando el resto de la composición cambiada según los intereses del propio artista.