Atribuido a Velázquez por Beruete existen discrepancias sobre la fecha de su ejecución oscilando según los autores entre 1616 y 1620. La obra fue adquirida por el Staatliche Museum de Berlín en 1906 a una colección inglesa, pasando después a su actual paradero. Para Gállego la temática es corte italianizante y lo relaciona con la escuela romano-boloñesa por el uso del mono que aparece en el fondo de la escena enseñando el vaso de vino. Otros autores lo han relacionado con obras juveniles de Caravaggio, llegando incluso, como hizo Camón Aznar, a relacionarlo por el exotismo de su composición con obras inspiradas en Amberes.
En la obra dos de los músicos están tocando un instrumento, mientras que el muchacho, tras cuya espalda se encuentra el mono, sonrie y mira hacia el espectador. La iluminación de la obra se produce por un potente rayo de luz que al reflejarse sobre los personajes y sobre los objetos depositados en la mesa configura un especial ambiente de gran veracidad visual.