La obra perteneció a la colección Packe de Norfolk, pasando en 1881 a Sir William M. Gregory quien habría de legarlo a la National Gallery en 1892.
Según la crítica, la obra recoge un texto del Evangelio de San Lucas, en la que se lee " Yendo de camino entró en una aldea y una mujer, Marta de nombre, le recibió en su casa. Tenía esta una hermana llamada María, la cual, sentada a los pies del Señor escuchaba su palabra. Marta andaba afanada en los muchos cuidados del servicio y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da enfado que mi hermana me deja a mí sola en el servicio? Dile, pues, que me ayude. Respondió el Señor y le dijo: Marta, tu te inquietas y te turbas por muchas cosas; pero pocas son necesarias, o más bien una sola. María ha escogido la mejor parte, que no le será arrebatada".
Se está de nuevo, como en el caso de la mulata, ante un "bodegón a lo divino" tradicionales de esta primera época. Seguirá Velázquez en este aspecto a su suegro Francisco Pacheco, quien en el San Sebastián pintado para Alcalá de Guadaira y destruido durante la guerra civil, utilizó el mismo recurso; una escena de género que se convierte en sagrada por la explicación introducida en su fondo. Semejante distribución de escenas había utilizado igualmente Pieter Aertsen en su obra Jesús y los discípulos de Emaús, escena que posteriormente circularía como estampa grabada por Jacob Mathan y que será muy difundida entre los ambientes artísticos.