Esta obra, como la que se conserva en el Museo del Ermitage en Leningrado presentan composiciones muy semejantes. Una mesa en perspectiva centra la composición, disponiéndose en torno a ella el grupo de comensales. En este una joven sirvienta sirve el vino, mientras que el joven dialoga con el viejo al que se enfrenta.
Como el anterior se suele fechar en torno a 1620 perteneció a una colección de Edimburgo pasando después a otra londinense desde donde pasó al museo húngaro. Para algunos investigadores, la autoría de este cuadro es discutible, habiendo sido atribuido por Mayer al también sevillano Herrera el Mozo.