Description
El Instituto Anatómico Forense se encuentra integrado dentro del complejo hospitalario Virgen Macarena y el campus universitario de la Facultad de Medicina. Se trata de un bloque aislado, de planta irregular, y de desarrollo marcadamente longitudinal, en dirección paralela a la de la Avenida de Sánchez Pizjuán, a la que ofrece su fachada principal.
El Instituto Anatómico Forense presenta una planta irregular formada, básicamente, por un núcleo central, que alberga las zonas comunes, los servicios sanitarios y las aulas, del que nacen tres alas: la de la sala de conferencias y estancias abiertas al público, la que acoge las salas de disección y la destinada a laboratorios y museo.
El proyecto de Gabriel Lupiáñez se despoja del academicismo de los primeros edificios racionalistas españoles de los años 20 tomando referencias internacionales, entre las que son claras las tomadas del alemán Ludwig Hilberseimer. Se trata además de un racionalismo coherente entre la forma y las decisiones técnicas y estructurales en consonancia con el discurso de la más avanzada modernidad europea.
El alzado se define por el mantenimiento de un volumen constante de tres alturas, con la excepción del cuerpo de acceso, de cuatro plantas. Todo el perímetro presenta la misma fachada corrida con alineación horizontal de los ventanales, limpia de elementos ornamentales salvo una pequeña cornisa de remate; línea sobria que se repite como alféizar bajo los ventanales alineados.
La puerta de acceso al edificio, marcada de forma muy simple y a la que se accede a través de una escalinata, se encuentra en el cuerpo de acceso desplazada hacia el lateral izquierdo, lindando con la transición al ala norte. La portada se alza hasta el dintel de los huecos de la planta primera, y su dintel, a su vez, marca la línea de los mismos huecos. Se significa de manera especial por su abocinamiento y por el aplacado de mármol.
El convencimiento de que la estandarización llevaba a una mayor economía de ejecución se tradujo en la búsqueda de un módulo funcional que permitiese añadir unidades y en la aplicación en fachada de un riguroso sistema único de modulación. La complejidad del proyecto es fruto del amplio programa funcional -docente, investigador y sanitario- que se desarrolla.
La estructura de la edificación es metálica, y los paramentos se construyen con fábrica de ladrillo de doble tabicón para mejorar el aislamiento. La fachada se halla revestida de piedra caliza en las tres alas, mientras que en el cuerpo central la fábrica de ladrillo se encuentra enfoscada.
El edificio ha sido ampliado en su parte trasera con un edificio de menor altura, que se sitúa entre las alas norte y este, debido a la necesidad de espacios adicionales. Este edificio adicional no guarda relación compositiva alguna con el proyecto original, ni se ha planteado desde un punto de vista de consideración patrimonial.
Historic Info
La ciudad de Sevilla posee dos grandes complejos hospitalarios, que se consolidaron a lo largo del siglo XX para dar cobertura a la población de la capital: al Sur el Hospital Universitario Virgen del Rocío y al Norte el Hospital Universitario Macarena, del que forma parte el Instituto Anatómico Forense.
El situado en la zona Norte se apoya en las grandes vías de penetración radial al centro de la ciudad desde Norte: el camino viejo de la Algaba, el camino del Almez y la carretera de la Rinconada , que convergen hasta llegar a la Puerta de la Macarena. De esta manera, se confirma una tendencia para el establecimiento de instalaciones hospitalarias que se inició con el establecimiento primitivo del Hospital de San Lázaro, de fundación medieval.
El actual campus sanitario de La Macarena se encuentra extramuros del centro de la ciudad, y surge por la aglutinación de instalaciones sanitarias alrededor del Hospital de las Cinco Llagas, fundado en 1559 y en servicio hasta 1972, año de su cierre debido a la falta de adecuación de las instalaciones y la construcción próxima del edificio del Hospital Universitario.
El Instituto Anatómico se construye en la antigua huerta al norte del Hospital de las Cinco Llagas, marcando la dirección del que sería el moderno crecimiento del complejo sanitario. El edifico es obra de Gabriel Lupiáñez Gely y Rafael Arévalo Carrasco proyectada en octubre de 1932 y levantada en 1935.
La presencia del Hospital de las Cinco Llagas provocó la instalación de establecimientos sanitarios en los alrededores, ajenos al campus, como fue el caso de la clínica de la Cruz Roja, actual Hospital Victoria Eugenia, en la Avenida de la Cruz Roja con Ronda de Capuchinos, fundada en 1923.