Description
La Iglesia Parroquial de San Isidoro se encuentra ubicada intramuros de la ciudad, concretamente en una de las cotas más elevadas de Sevilla, donde, como demuestran las excavaciones arqueológicas, se realizan los primeros asentamientos de la población. Se encuentra aledaña a la Plaza de la Alfalfa y al viario de la calle Águilas, cercana al convento de San Alberto, al de Santa María de Jesús, y a la parroquial del Salvador y de San Ildefonso.
La Iglesia parroquial de San Isidoro, llamada también de San Isidro, pertenece al tipo de iglesia gótico-mudéjar. Presenta planta de salón, rectangular con tres naves, crucero que no sobresale del cuerpo de la iglesia, y capillas laterales. Las naves se separan mediante pilares de sección cuadrangular sobre las que campean arcos de medio punto ligeramente peraltados, fruto de las intervenciones efectuadas durante el periodo barroco, siendo en origen arcos apuntados sobre pilares cruciformes.
La nave central se cubre mediante una armadura de madera en forma de artesa, repleta de lacerías de clara tradición mudéjar; las naves laterales lo hacen mediante cubierta de colgadizo. El crucero presenta una cúpula de media naranja sobre pechinas, decorada en su interior con casetones; los brazos del crucero y la Capilla Mayor se cubren con bóveda de cañón. El presbiterio, de reducidas dimensiones, se cierra con bóveda rebajada en la que se abren dos lunetos, decorándose con pinturas murales.
En la nave del Evangelio se abren, en el tercer cuarto del siglo XVIII, la Capilla Sacramental y la Capilla de la Hermandad de las Tres Caídas. Ésta, de planta rectangular, presenta un tramo cubierto con bóveda semiesférica y cúpula ovalada con linterna. A los pies de esta nave se sitúa la Capilla Bautismal, que, al igual que la Capilla de la Milagrosa, única abierta en la nave de la Epístola, presentan cúpula sobre trompas de clara raigambre mudéjar.
Al exterior el templo presenta tres fachadas, la principal, situada a los pies de la iglesia da a la calle Luchana, la de la nave del Evangelio a la calle Augusto Plasencia y la del lado de la Epístola a la calle San Isidoro.
La fachada situada a los pies del templo presenta tres espacios claramente diferenciados, que obedecen a la estructura interna de la iglesia. El espacio central o imafronte responde a la estructura a dos aguas de la nave central, en cuyo centro se dispone una espadaña bajo la cual se sitúan vanos y bajo éstos la portada principal de acceso al templo. Los espacios laterales reflejan las naves laterales en colgadizo, adosándose al lado del Evangelio una estructura rectangular para ubicar una de las capillas del templo. La portada se encuentra muy modificada, presentando en la actualidad un arco apuntado enmarcado por alfiz.
La portada del lado del Evangelio presenta distinta volumetría, ya que refleja la disposición lateral de las naves, así como la transversalidad de la capilla Sacramental y de la Hermandad de las Tres Caídas, junto a una sencilla puerta de ingreso a la nave del Evangelio. Esta puerta, que se abre a los pies del muro de la nave del Evangelio se realiza, fue realizada finales del siglo XVIII. Presenta un vano adintelado enmarcado por pilastras que, a su vez, soportan un entablamento con triglifos y metopas.
La fachada de la capilla sacramental es de gran envergadura, presenta un frontal flanqueado por pilastras corintias, en cuyo centro se sitúa un marco mixtilíneo con pintura mural alusiva al sacramento de la eucaristía, bajo el cual se disponen dos ventanas rectangulares. Sobre las pilastras se asienta un entablamento con decoración vegetal que sirve de soporte a un frontón triangular moldurado con óculo en el tímpano rodeado de decoración vegetal, rematado por perinolas cerámicas. A ambos lados del frontón se sitúan sendas gárgolas barrocas realizadas en piedra. En este conjunto alterna el rojo almagra para los paramentos y elementos estructurales que contrastan con los elementos decorativos realizados en piedra.
Al lado se encuentra la capilla de la Hermandad de las Tres Caídas, de estructura más simple a la anterior, muestra un paramento central flanqueado por pilastras con arquitrabe decorado con casetones y tejado de tejas a cuatro aguas, en cuyo centro emerge una linterna cuadrada con un vano de medio punto en cada uno de sus frentes rematada por perinolas. Este conjunto se presenta enfoscado en amarillo los paramentos y las estructuras verticales y horizontales en blanco.
La fachada de la calle San Isidoro, o de la nave de la Epístola muestra dependencias anexas del templo entre las cuales emerge una torre fachada. Esta no se abre en el muro de la nave, pues entre éste y la portada se sitúa un zaguán alargado, cuya parte extrema sirve de primer cuerpo a la torre. Constituye una disposición que no encuentra parangón con ninguna otra construcción gótico-mudéjar de la Baja Andalucía.
La portada presenta un arco apuntado con abocinamiento muy acusado a base de arquivoltas y decoración de dientes de sierra. Una moldura de terminación triangular, a manera de frontón o gablete, encuadra toda la portada, presentando dentro de su vértice una interesante estrella de Salomón, símbolo judío muy extendido en la arquitectura bajomedieval.
La torre, situada sobre la portada, responde prácticamente en su totalidad a una profunda readaptación al estilo barroco efectuada a mediados del siglo XVIII. Quizás el único resto mudéjar que conserva sea una escalerilla de caracol con bóveda de aristas. Sobre la portada, cuenta con dos cuerpos claramente diferenciados. En primer lugar la caña o fuste en la que se abre un balcón con vano rectangular protegido por baranda de forja, sobre el que se dispone un azulejo cerámico con la advocación del santo titular flanqueado por dos óculos con decoración cerámica. Este cuerpo se flanquea por dos cajas de escalera poligonales rematadas por cupulín. El cuerpo de campanas, presenta un vano de medio punto en cada uno de sus frentes, a modo de arco cuadrifonte, flanqueados por pares de pilastras con decoración de azulejos, sobre las que se asienta un entablamento con arquitrabe, friso y cornisa, esta última rematada por pequeños pilares con perinolas, de cuyo centro emerge el chapitel octogonal cubierto de azulejos rematado por cruz y veleta de forja.
Hemos de destacar que cada una de las fachadas presentan diversidad de tonalidades, pero por lo general se dispone los paramentos en amarillo y los elementos estructurales verticales y horizontales en blanco.
Historic Info
La Parroquia y collación de San Isidoro tienen su origen en la Reconquista de Sevilla. Lógicamente debía dedicarse una de las principales y más céntricas collaciones de Sevilla al gran Doctor de la Iglesia nacido en ella. Debió establecerse, como era costumbre, en una mezquita que ocupaba el emplazamiento actual del templo.
El edificio debió de construirse a mediados del siglo XIV, respondiendo su fisonomía actual a las obras que se realizaron a finales del siglo XVI y principios del XVII que afectaron al crucero, con añadidos posteriores efectuados en el siglo XVIII.
A comienzos del siglo XIV, dañada la antigua mezquita o considerada de poca entidad como para contener una parroquia tan señera en la ciudad, se decidió levantar un templo de nueva planta, lo que se hizo siguiendo los parámetros gótico-mudéjares del momento con la estructura prototípica del templo parroquial sevillano bajomedieval.
Al hallarse en una de las collaciones más ricas de la ciudad, vinculada al comercio, y contar con una numerosa feligresía se modificaron con los años frecuentemente su estructura primitiva y se añadieron nuevas capillas y dependencias. A finales del siglo XVI, probablemente se redondearon los arcos apuntados de su articulación mudéjar y se renovaron la Capilla Mayor y gran parte de la cabecera con la nave del crucero. Pero las mayores transformaciones se experimentaron durante el siglo XVIII, en que se añadieron la Capilla Sacramental y la de la Hermandad de las Tres Caídas, se renovaron numerosos retablos y altares, y se rehízo prácticamente completa la torre de la Iglesia, ocultándose la forma gótico-mudéjar de la portada de la Epístola.