Description
La Capilla de San Bartolomé, una de las joyas artísticas de Córdoba, está situada al otro extremo del edificio del Hospital de los Agudos, junto a las tapias que dan a la calle Averroes, a la cual se abre una portada gótica que corresponde al pequeño patio que va ante dicha capilla.
Ante la portada tiene un amplio pórtico de tres arcos apuntados apoyados en muros laterales y dos columnas, una estriada y rota, con hermoso capitel visigodo, y la otra lisa con capitel jónico. Este pórtico es posterior a la construcción de la capilla, y presenta analogías con el de la Iglesia de San Lorenzo.
La portada está formada por un arco de ingreso, apuntado con tres molduras lisas en su arquivolta y una ligera orla en zigzag. En la parte superior tiene una cornisa de modillones de lóbulos, todos lisos, excepto el central, adornado con una hoja enrollada, como algunos de la Mezquita. Por su parte interior también es apuntada, pero menor en dimensiones y con arco mudéjar de yesería de perfil angrelado y profusa decoración de atauriques, encuadrado en el dintel que forma el muro.
La capilla es pequeña, con planta rectangular, de unos 5 x 9 metros y orientada de este a oeste. Su pavimento de principios del siglo XV, presenta una rara combinación de ladrillos, azulejos y olambrillas de barro cocido, alternando los colores rojo, blanco, verde y negro. Sus cuatro muros son de sillería caliza amarillenta aparejada a soga y tizón como otras construcciones cordobesas de la época de Fernando III. En su interior está completamente decorada hasta los arranques de la bóveda frente al zócalo de alicatados en la parte baja. Encima se inician las yeserías, de gran sencillez y elegancia, con tres fajas de inscripciones que intercalan entre sus labores escudos de la banda, sobre ellas va el dibujo general que decora la parte más extensa de la pared con temas cuadrados obtenidos a molde, siendo visible en no pocos lugares las juntas y las correcciones realizadas para dar impresión de obra uniforme, más arriba otra faja de yesería bajo un friso de almenillas que a su vez está bajo una especie de cornisa compuesta de una escocia entre dos baquetones.
Las nervaduras de la bóveda arrancan de diez ménsulas diferentes en decoración, pues mientras unas son netamente cristianas, otras recuerdan los atauriques y mocárabes musulmanes. Sobre ellas, los nervios de la bóveda constituida por dos tramos simétricos con una clave cada uno, unidas las dos entre sí, adonde van a parar los del respectivo tramo y, además de las ménsulas centrales de los lados largos parten nervios dirigidos a las dos claves, con lo cual se forma un solo conjunto o bóveda oblonga que pasa de la planta rectangular a la octogonal por la adición de un arco en chaflán en cada una de las cuatro esquinas y cubiertos estos rincones triangulares con bovedillas de crucería.
Historic Info
La documentación hallada acerca de este monumento y el estudio de sus caracteres arquitectónicos parecen estar de acuerdo y corroborar la opinión generalmente sustentada de que la Capilla de San Bartolomé es un edificio construido en el último tercio del siglo XIII, durante el reinado de Fernando III o Alfonso X tal como lo delata la fábrica de sus muros.
En 1332 se funda la Orden de la Banda por Alfonso XI, de la cual pueden apreciarse escudos de dicha orden en las decoraciones interiores de la capilla. En 1399 se funda la collación de San Bartolomé, renovándose el edificio preexistente para convertirse en parroquia de esta collación.
Según Vázquez Venegas esta capilla fue fundada por el Condestable don Ruy López Dávalos, o sea, dos siglos después que la fecha que el monumento sugiere. Podemos por tanto suponer que en efecto la obra de cantería es del siglo XIII pero que la decoración de yeserías fue hecha dos siglos después por el condestable. De esta misma época son las almenas que decoran el muro, el pórtico, la puerta interior angrelada, los alicatados y el pavimento. En 1708 se agrega la Capilla de San Bartolomé al Hospital que fundó el Cardenal Salazar y que se inauguraría en 1724.
Esta capilla mudéjar, quedó convenientemente restaurada hacia 1.953, según proyecto de Rafael de la Hoz financiado por la Excma. Diputación. No obstante necesita de una operación de limpieza en cubierta y colocación de instalaciones en verjas para evitar el deterioro que sufre a causa de la humedad que se filtra por ellas. Su retablo barroco esta necesitado de una urgente restauración.