Origins
El mes de noviembre es un mes que la Iglesia Católica ha dedicado desde antaño a rezar por el descanso de las almas de los difuntos. La Fiesta de Todos los Santos comenzó a celebrarse en los inicios del Cristianismo, en un largo proceso, hasta configurarse tal y como hoy es conocida. Con la expansión del Cristianismo por Europa recibió nuevas influencias. Primero el Papa Gregorio III decidió fijar la celebración el uno de noviembre y poco más tarde, en el año 840, Gregorio IV ordenó que la festividad tuviera carácter universal.
Existen hipótesis que consideran que tiene cierta relación con rituales paganos ancestrales, en concreto con fiestas otoñales que anuncian la inminente proximidad del invierno.
El Día de Todos los Santos constituye una de las manifestaciones festivas colectivas más extendidas por los municipios que componen el Poniente Granadino, que, al igual que en otras zonas, se ha visto influenciada, de un tiempo a esta parte, por la celebración de la fiesta de Halloween.
Preparations
Los preparativos son prácticamente testimoniales y se centran en la compra de castañas y los productos necesarios para la cena familiar que tendrá lugar la víspera del Día de todos los Santos. Cada miembro de la familia, a título particular, prepara lo que va a aportar ya cocinado.
En décadas anteriores se traían las castañas de Alhama de Granada, donde abundan los castaños, o de Loja; en la actualidad se adquieren el mismo Salar.
En los días previos a la fiesta, algunas de las casas de la localidad, aparecen adornadas con motivos y decoraciones referentes a la fiesta de los muertos: brujas, fantasmas, calabazas, vampiros, esqueletos, gatos negros, arañas, espantapájaros destinados a asustar a los visitantes. Estos diversos elementos simbólicos son de origen anglosajón.
Explanation
La festividad comienza la víspera del Día de todos los Santos. Existe una antigua costumbre que consiste en celebrar "una castañada", la noche previa al Día de Todos los Santos. Se trata de una comida familiar y de amigos en honor a los difuntos, que pudiese ser reminiscencia de las antiguas comidas funerarias.
En algunos de los cortijos situados en la denominada Sierra de Loja o en las casas de la localidad que disponen de planta baja, se cocinan platos caseros durante el día. Al caer la noche y hasta la madrugada se consumen gachas y se asan castañas. Estas se cortan con un cuchillo de hoja fina y, en una sartén perforada, se asan en las brasas de la chimenea para luego ser degustadas con vino; en décadas anteriores tenía que ser dulce o blanco. También es costumbre comer las batatas dulces.
Asimismo, los jóvenes tienen una noche por delante para la diversión, que no suelen compartir con la familia sino en grupos de amigos. La influencia de la celebración de la fiesta de Halloween, ha propiciado que, en los últimos años, muchos de ellos se disfracen y celebren la fiesta que tiene su origen en la tradición celta.
Por su parte el ayuntamiento del Salar ha venido organizando hasta hace unos años la Fiesta de la Castaña la noche anterior al Día de los Santos, en la que participaban los vecinos. En municipios como Loja, organizan actividades en los colegios y parques, con juegos y atracciones adaptadas a la festividad, entre otras la elaboración de los faroles de melón.
La fiesta del Día de Todos los Santos da comienzo a primeras horas del día, cuando los familiares acuden a visitar en el cementerio las tumbas de sus seres queridos.
La atención de las tumbas durante el año es una costumbre que está desapareciendo con las nuevas generaciones. Sin embargo, se conserva la tradición de llevar flores a los difuntos cada año el Día de Todos los Santos. Así familias enteras acuden a visitar las tumbas de sus miembros fallecidos.
En círculo los miembros de la familia se disponen alrededor de la sepultura, ya arreglada y decorada con flores, las más frecuentes son rosas, gladiolos, crisantemos, claveles y margaritas. Se establece así un diálogo natural donde queda integrado el fallecido, una forma de reproducir escenas familiares pasadas cuando el familiar difunto aún no había muerto.
Durante esta jornada el cementerio deja de ser un lugar donde se expresa la tristeza de la muerte, para convertirse en el espacio de un ritual festivo. El color de los centros de flores y la naturalización de la muerte restan carga simbólica a la pérdida y el dolor que representa en nuestra cultura el fallecimiento de los seres queridos.
Transformations
La fiesta de Todos los Santos ha mantenido su formato desde hace décadas. Sin embargo, la influencia de la celebración de la fiesta de Halloween ha calado en las nuevas generaciones de la localidad. Disfraces y costumbres anglosajonas hacen de esta noche una reproducción de una fiesta que se celebra paralelamente a la tradicional visita al cementerio y la fiesta de la castaña.
Para asustar a los niños y mayores, existía otra vieja costumbre con la que se conseguía un efecto visual. Consistía en quemar alcohol en una sartén y taparse la cabeza con una sábana vieja blanca; así, se conseguían efectos luminosos que hacían alusión al "mundo de ultratumba". Los múltiples accidentes han obligado a suspender su ejecución.