Origins
La advocación a la Virgen del Carmen en Abrucena la inauguró una familia de La Vega que custodiaba en su cortijo una imagen de la Virgen. Durante mucho tiempo el pueblo de La Vega acostumbraba a visitar la ermita para rezarle y asistir a la misa dominical, pero con el tiempo el carácter privado de esta propiedad comenzó a dificultar la asistencia de los vecinos y la posibilidad de procesionar junto a la imagen. Finalmente, los habitantes de esta pedanía crearon un ceremonial en su honor en los años noventa del siglo XX. El pueblo de La Vega donó los terrenos para edificar la ermita y financió la compra de la talla.
La elección del espacio donde celebrar la festividad en honor a la Virgen del Carmen originó una controversia entre los vecinos, que finalizó con la construcción de la ermita en el Camino Real, en la barriada de Villaconejos, y la celebración se instauró en Escuchagranos (ambos espacios forman parte del territorio de La Vega, pedanía de Abrucena).
Nuevos elementos se han ido incorporando progresivamente a este ceremonial desde que se inauguró en los años del siglo XX aproximadamente. La ermita se construyó en 1996 en terreno donado por los vecinos, siendo custodiada hasta entonces en un domicilio particular.
Preparations
El montaje y decoración de las carretas que acompañan a la Virgen es un trabajo laborioso que los vecinos de la localidad realizan con ilusión, ya que, tras el ceremonial religioso, todas participan en un concurso del que resultará ganadora la más ingeniosa y vistosa.
La limpieza y decoración de la ermita son funciones propias de los mayordomos, que anualmente participan en la organización, junto con la de recaudar el dinero suficiente para sufragar parte de los gastos de la celebración, labor que se inicia en el mes de junio. Un grupo de vecinos (de la barriada o Paraje de Escuchagranos), gestiona la organización de la verbena que se celebra durante el fin de semana.
Explanation
Los vecinos de esta pedanía comienzan la celebración en honor a la Virgen del Carmen el viernes por la noche. El Paraje de Escuchagranos alberga esa noche a multitud de vecinos del municipio que acuden a festejar.
El sábado se celebra la Feria del Mediodía con un almuerzo popular. Posteriormente, todos los vecinos se afanan por ultimar los preparativos de las carrozas antes de trasladarse al Camino Real, lugar donde está situada la ermita. A las seis de la tarde comienza el acto litúrgico con una misa rociera en honor a la Virgen. Durante la misa los fieles entonan una canción creada especialmente para su patrona:
Es María la Virgen del Carmen
Es María la Virgen del Carmen
Que un día en La Vega,
Que un día en La Vega,
Que un día en La Vega, se vino a quedar.
Desde entonces todos los vecinos,
Desde entonces todos los vecinos
Le hicimos su ermita
Le hicimos su ermita
Le hicimos su ermita, para ir a rezar.
Y por eso todos le llamamos,
Y por eso todos le llamamos
Nuestra Madrecita,
Nuestra Madrecita,
Nuestra Madrecita, Madre celestial.
Por eso en La Vega,
Por eso en La Vega,
Por eso en La Vega, se vino a quedar.
Finalizada la misa, los fieles colocan la imagen en una carroza (o tractor habilitado y decorado a semejanza de las carretas) donde realizará todo el recorrido. La Virgen hace su salida de la ermita, situada en la barriada de Villaconejos a unos cien metros del cruce de La Estación con Abrucena para dirigirse al Camino Real en dirección Abla. Llegados hasta el final del camino, los fieles dan la vuelta en el límite de la localidad, no sin antes realizar una parada ya acostumbrada en un lugar llamado popularmente "La Higuera". En este lugar un vecino acostumbraba a invitar a los participantes a un refresco; debido a su reciente fallecimiento el vecindario al completo ha querido conmemorar esta tradicional parada recibiendo a la Virgen y a los penitentes con un refresco. El itinerario continúa por el Camino Real, los fieles recorren de nuevo la entrada a la ermita y siguen por este camino hasta llegar al límite con el término municipal de Fiñana. La venta "Los Gallegos" se encuentra en el límite de ambas localidades, donde se realiza otra parada. Tras el descanso la comitiva se dirige a la barriada de Escuchagranos cruzando la Rambla; en este paraje se celebra la verbena y el almuerzo popular para festejar a la Virgen. Tras tomar la calle Escuchagranos, el recorrido enlaza con la carretera nacional 324, que lleva a la carretera de la Estación con dirección a la ermita. Durante todo el recorrido, profesionales de la pólvora queman cohetes anunciando la llegada de la Virgen. Esta actividad requiere la vigilancia extrema del cuerpo de prevención de incendios.
El recorrido es muy extenso e incluye caminos pedregosos, por lo que se hizo necesario el empleo de una carreta para su traslado. El resto de la comitiva realiza el itinerario a pie, a modo de promesa o en carrozas. Con el tiempo han aumentado el número de carrozas que participan de la procesión, animadas por el concurso que se celebra con posterioridad. La carreta que lleva a la Virgen precede a la comitiva compuesta por las autoridades civiles y religiosas, y la Agrupación musical Musimix de Abrucena. Las carretas van provistas de alimentos y bebidas (tradicionalmente ponche) suficientes para sobrellevar el largo recorrido que han de realizar, ya que finaliza a altas horas de la noche. Los vecinos de esta localidad que acuden a festejar pasan el día celebrando y compartiendo con otras carretas. Es un día de fiesta y de celebración para esta pequeña comunidad de La Vega, que aumenta considerablemente en número con la llegada de la festividad de la Virgen del Carmen. Finalizado el recorrido los vecinos continúan la fiesta en la verbena que se celebra en la barriada de Escuchagranos.
Transformations
El ceremonial en honor a la Virgen del Carmen es de reciente creación, no así la devoción que el pueblo de La Vega profesa a esta advocación. Por ello, son varios los cambios, o mejor dicho innovaciones, que se le han ido sumando desde su inauguración.
En un principio, y debido al extenso trayecto que compone el recorrido, los vecinos decidieron trasladar a la Virgen en carreta; pero la idea fue bien recibida por los devotos, ya que pasado el tiempo un gran número de carretas se fueron sumando a la romería. Sin embargo, es uno de los vecinos de La Vega quien tradicionalmente ha trasladado a la Virgen y que actualmente continúa realizando esta labor.
El recorrido se ha mantenido fijo, sin modificaciones, desde que se instauró hace unos veinte años aproximadamente; con su elección se quiso recorrer toda La Vega y los cortijos que la integran.